sábado, 28 de diciembre de 2013

Digamos que ya no te necesito.

Ya no planeo tu vida conmigo, vivo mi vida sin ti.

Si yo era una niña... ¿qué iba a saber yo del amor? ¿Qué iba a saber de pulsaciones aceleradas, de deseos, de castillos en el aire, de besos bajo las estrellas? ¿Qué iba a saber yo de medias naranjas, de agotadoras esperas, de noches efímeras? No sabía nada. Claro que no.

Pero ahora, ahora que pusiste hasta la última gota de tu sangre en conseguirlo, ahora no sé qué es el amor, pero ya sé qué es el desamor. Ahora sé que la persona a la que amas  puede hacerte daño, más daño del que nunca te atreverías a imaginar. Daño de ése que sólo pensarlo te hace estremecer. Esa persona que acalló a tu corazón y quemó los naipes con los que construiste castillos, tan bellos que harían llorar a las estrellas, esas que también te empeñaste en apagar. Esa persona que te exprimió hasta hacerte creer que las medias naranjas no eran más que invenciones, cuentos para ilusos, que volvió del revés tu tiempo y tu espacio, y se marchó dejando la ecuación sin resolver.


Ahora... ahora sé que soy libre, que te veo y lo único que queda de los sentimientos que un día te pertenecieron, es un dolor sordo, como un peso en el alma y en la conciencia, gritándome a mí misma lo estúpida que fui al creerte. Ahora sé que no necesito ninguna mitad, que soy una naranja entera, y como tal voy a ser feliz, empezando por perseguir algo más que ilusiones. Perseguiré algo más que al viento entre los árboles o a la inspiración en un viaje de autobús. Perseguiré mis sueños, y eso es lo único que me importa.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Kvothe y el muro de cristal.

Hacía tiempo que no tenía un día tan bueno como hoy. Sinceramente, hacía tanto tiempo que no me levantaba de la cama y pensaba Hoy va a ser un buen día que ya había olvidado lo que se sentía.
Pero hoy no ha sido así, hoy me he levantado y no sé cómo ni porqué estaba de buen humor, decidida a que todo lo que pasara hoy sería bueno. Y así ha sido. Simplemente ha sido un día... perfecto.

También ha sido perfecto porque me he dado cuenta de mi situación, y de cómo funciona todo ésto. Porque he decidido que, aunque desmontes mis esquemas, aunque derribes ese muro de cristal que me protege y me proporciona un poco de cordura cuando me pongo a recordar tu piel; estoy decidida a que, cada vez que lo tires abajo, volveré a reconstruirlo. Con la misma paciencia con la que Kvothe construyó su vida y perseveró en sus sueños.

Puedes romperme, tirarme al suelo con todo lo que ello conlleva, pero me levantaré. Me levantaré y recompondré el muro tan bien como sea capaz. Iré probando hasta dar con la argamasa que no puedas destruir. Me blindaré de ti, de tus miradas indiscretas y de aquellas caricias que un día me dedicaste. Me blindaré de tus palabras y de tu esencia. Puedes derribar ese muro cuantas veces quieras... lo reconstruiré tantas como sea necesario... seré mi propia Kvothe.

jueves, 21 de noviembre de 2013

¿Cómo...?

¿Y cómo te digo que aún hoy, me duele cada 19? ¿Cómo te digo que vivo de recuerdos y que aún duermo con tu pijama, aquel que dejaste en mi casa, para así poder tenerte un poco más cerca? ¿Cómo admito que sigue doliendo como aquel 24, y que me sigue haciendo temblar como aquel 19? ¿Cómo asumo que nunca más volverás y que estás mejor sin mí?

Que a pesar de todo, sigues estando presente. En cada recuerdo, en cada palabra que cruza mi mente... en cada una de aquellas líneas que un feliz 5 de Junio me dedicaste.

No sé cómo hacerlo, sólo sé que de momento seguiré durmiendo con tu pijama, releyendo tus palabras... y así teniéndote un poco más a mi lado. De los errores se aprende... yo aprendí demasiado tarde.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Cicatrizando

Alguien que no conozco me dijo una vez:

Las heridas duelen, sí, pero hoy menos que ayer.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Algo va mal.

No sé qué es lo que se ha perdido, se ha roto o se ha cansado de esperar y se ha largado, pero algo dentro de mí no va bien. Algo ha decido que ya no quedan causas por las que luchar, que vivir de esta forma ya no me llena ni me sirve para nada. Algo se ha marchado sin decir adiós. A lo mejor es la ilusión la que se fue, dejando la puerta abierta, el café sobre la mesa, los interrogantes en mi cabeza y todo lo demás descolocado. A lo mejor esa ilusión se ha cansado de perseguir sueños que no van a cumplirse. A lo mejor... a lo mejor yo debería ir tras ella, o a lo mejor perderme en su busca.

Quién sabe, a lo mejor encuentro otra por el camino que me ayude a seguir adelante, que recomponga los destrozos y me saque una sonrisa cuando me sienta sola.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Blog-terapia

¿Qué es lo que ha pasado? ¿Cómo he llegado a este punto? Las ganas de mandarlo todo a paseo, de quitarme del medio, cada vez son más fuertes. Necesito un respiro, unas largas vacaciones con nuevas caras, nuevos horizontes en los que perderse... aire nuevo llenando mis pulmones. Nuevas metas para una vida vacía que ya no tiene ilusiones.

Necesito volver a ser libre, a sentirme libre, a poder extasiarme mirando un paisaje desconocido, a poder enamorarme a cada paso. Necesito volver a sonreír. Necesito... supongo que te necesito. Necesito que aparezcas, que seas mi mano amiga, mi ayuda. Seas quien seas. Seas del sexo que seas. Guíame porque yo ya no sé por dónde tengo que ir, he perdido la ruta, me perdí entre túneles bajo tierra.

Basta ya. Basta de esconder mis lágrimas. Basta de esconder sentimientos. Basta de esconder ilusiones y miedos. La necesidad de desahogar y vaciar lo que llevo dentro me puede.

Pero, ¿y si no puedes llevar a cabo todo lo que necesitas para volver a vivir?

Habrá que seguir luchando contra todos esos monstruos que viven debajo de mi cama, en mi mente y hasta en el aire que respiro. Habrá que luchar contra las esperanzas puestas en los días y en las noches. Renunciaré a todo lo que tengo y lo que soy, para volver a empezar de cero. Este desgarro es demasiado profundo, hay que reconstruir los cimientos. Desde cero.

No me hagas esto.

No sé muy bien cómo comenzar la entrada de hoy, supongo que la llamada de escribir era demasiado fuerte después de todas las cosas que han pasado últimamente. Cosas que hacen que perdamos las cosas que amamos, incluso que nos perdamos a nosotros mismos.

Jamás pensé que los acontecimientos iban a tomar este giro. Que lo que estaba muerto y enterrado volvería a molestar, como una pequeña herida que, cuando piensas que está curada, te recuerda que aún no. Que aún escuece. Que aún está ahí, a medias de cerrar.

Definitivamente quiero cerrar este capítulo. Supongo que nunca se me dio bien querer a alguien, pero si algo tengo claro, es que mi vida no va a parar por alguien que no va a parar por mí. No sé cómo lo voy a hacer, porque después de tantas cosas ya no sé ni qué pensar, tan sólo sé que tal y como te dije una vez "te juro que al final sola me voy a levantar... como un rascacielos".

Desde el fondo hasta la superficie, me conozco el camino (aunque me conozca mejor el de bajada), pero debo acabar de subir la escalera. Debo volver a flote para poder volver a ser yo, y dejar de ser tú en mi persona. Amigo.

lunes, 28 de octubre de 2013

Sólo invierno.

Que yo ya no presento batalla, ni tengo ganas de pelear. Que me conformo con tus manos bajando por mi espalda y tus labios acariciando mis brazos.

Que ya no busco poder encontrarme en ti, ya sé que la respuesta a los interrogantes no eres tú. Pero mientras encuentro esa respuesta, acompáñame este invierno.

sábado, 26 de octubre de 2013

Desenfreno

Tus dientes mordiendo la blancura de mi garganta, mis uñas desgarrando ansiosas tu espalda. Complicidad. Pasión. Cariño. Amistad. Lujuria. 

Las marcas en mi cuello hoy me recuerdan que nunca habrá dos como tú.

viernes, 25 de octubre de 2013

Liberty.

"Ser fuerte no es darle una hostia a un ladrillo y romperlo. Ser fuerte es darle la vuelta al mal y convertirlo en bien, en vez de gastar esas fuerzas en lamentarse.

Ya que por mucho que lloremos o nos quejemos nada va a cambiar, esas personas que se fueron seguirán sin estar y eso que perdiste no lo volverás a recuperar.

PERO SIEMPRE SE PUEDE EMPEZAR DE NUEVO.

Toda historia es válida siempre que sea real, pero para distinguirlo tienes que ser real contigo mismo y no partir de lo que hacen los demás para formarte. Ya que la luz está en ti, y sólo en ti... y sólo tú podrás escapar."


Una historia real / Prólogo / Y sólo tú podrás escapar
Mariodickstroy

domingo, 20 de octubre de 2013

Hasta siempre, supongo.

Y es que ahora es cuando me doy cuenta de que todo es perecedero, que todo lo que viene, se va, y que lo que ayer parecía infinito, hoy ya no existe.

No sé si estar agradecida por que tu recuerdo se vaya marchitando, lentamente, igual que las hojas en otoño. Sin prisa pero sin pausa. Sólo sé que a cada paso que me alejo de ti veo nuevos horizontes, nuevas caras, y esa sensación de libertad que me recorre como cuando dejo que el viento me despeine, juegue con mi pelo y me diga de nuevo: eres libre de cambiar tu destino, es más, ese destino nunca ha existido. Yo juego contigo. Pero juego a tu favor. Igual que el tiempo. 

Ahora, a cada paso que doy, tal y como un buen amigo me dijo, sin prisa pero con pies de plomo; a cada pequeño pasito que avanzo, veo cómo la vida me devuelve esa mágica sensación de sentirme libre, viva y feliz de nuevo.

¿Y qué más da si recorro este camino sola o acompañada? Todo lo que tengo que hacer es recorrerlo. Y seguir caminando.

martes, 8 de octubre de 2013

Tratando de olvidar. Parte I.

Callarme todos esos te echo de menos, callarme todo esos te quieros, callarme esas ganas locas de abrazarte y besar tu boca.

Tragarme el orgullo y hacerme a la idea de que el silencio es la única cura. Partirme en pedazos ante tus ojos para que tú te hagas el ciego. Gritar tan alto como puedo para que, tú, de pronto, te vuelvas sordo. Ser fuerte.

Pero, ¿acaso sabes lo difícil que resulta?

sábado, 5 de octubre de 2013

Ódiame

Ódiame por esas dudas, por esos llantos, ódiame por lo que siento, por lo que canto...

Ódiame por quererte si quieres. Yo te juro que hice lo que pude. Todo lo que pude.

Ódiame por no ser fuerte, resistente, ódiame por no saber ni sonreír.


sábado, 7 de septiembre de 2013

Renglones de despedida.

Recordé sin querer cómo era el tacto de tu piel, y sin duda, aún te llevo en vena.

Pero, ¿cómo se dice adiós cuando realmente no quieres decirlo? ¿Cómo se labra una despedida que llevaba tanto tiempo siendo anunciada y a la que, aún así, te resistes?

Creo que, simplemente, tendré que descubrirlo. Hasta siempre corazón.

martes, 27 de agosto de 2013

Hoy mi puntuación es 25 bajo cero.

¿Sabes lo que duele tener que recordar cada momento? ¿Cada vez que hablamos, cada vez que nos abrazábamos, cada beso, cada momento...? ¿Sabes lo difícil que resulta olvidar esos malditos ojos verdes que tengo clavados en la retina? Cada vez que cierro los ojos, ahí están; cada vez que trato de olvidarte, ahí estás.

Vuelvo a presenciar una lucha entre corazón y mente, vuelvo a presenciar una lucha interna en la que no soy capaz de reaccionar. Quiero volver a elevar esos muros, volver a no sentir, a no pensar, a no querer ni reaccionar ante tu presencia. Llegaste, volviste todo del revés, y me olvidaste. ¿Sería fácil mandar todo a la mierda? No. No porque mi corazón no quiere, porque mi corazón me pide que siga luchando, que aún no todo está perdido, que todo tiene arreglo... Muchas grandes personas pasaron a la historia por seguir a su corazón ignorando lo que su mente les gritaba, tratando de conseguir sus sueños aun cuando todo estaba en su contra.

Pero lo siento, no soy ese tipo de persona. Tan sólo soy capaz de llorar, de recordar los momentos que vivimos juntos, y tratar de hacerle caso a mi cabeza. De acallar el corazón. De ilusionarse con otra persona aún cuando tu mirada me persigue. No sé si seré capaz de olvidarte amor, sólo sé que quiero intentarlo. Porque creo que merezco más. Creo que merezco más que una eterna espera. Creo que merezco ser FELIZ.

sábado, 27 de julio de 2013

Desconexión

¿Cuántos golpes más necesito para despertar? ¿Cuantos moratones más caben en mi cuerpo?

Necesito una tregua. Necesito aire fresco, respirar y dejar que todo pase. Que todo resbale. Hasta que nada importe. Hasta que ya nada duela.

Si hay algo que odie, es el dolor. Las lágrimas. Sufrir. Pero, ¿sabes qué es lo que más odio aún? Que ni siquiera te des cuenta. Estoy muriendo aquí, desangrando mi corazón a base de lágrimas, vaciando todo lo que llevo dentro. Y tú no te das cuenta. Nunca te das cuenta.

Y eso duele. Vaya si duele.

jueves, 18 de julio de 2013

Eres una droga.

Que tu vida dependa de una única persona, eso sí que duele. Duele porque dejas de valorarte, para darle más valor a esa persona, duele porque te da igual lo que te pase a ti, si la otra persona está bien. Duele porque ves cómo poco a poco tu vida deja de tener importancia, para depender de la vida de esa otra persona.

Duele el no poder resguardarme en tu calor, aún cuando el frío se empeña en llamar a mi ventana.

sábado, 13 de julio de 2013

Ya estamos otra vez.

Y siento cómo mi corazón palpita, cada vez más fuerte, latiendo con cada aliento como si quisiera escaparse de mi pecho.

Y noto cómo mi cerebro lo empuja, cada vez más adentro, casi atravesando mi cuerpo para encogerlo y hacerlo pequeño.

Y sé que yo estoy en el medio, vigilando la batalla, sufriendo a cada golpe, llorando cada vez que uno de los dos gana.

Y ya estamos otra vez, como siempre, se libra una batalla en mi interior y yo tan sólo soy capaz de quedarme quieta, sentada, llorando en silencio a contemplarla.

viernes, 12 de julio de 2013

Y hablando de barreras.

Y aquí estamos, los dos, de nuevo. Tratando de vencer  las barreras que interpusimos entre nosotros. Y sin saber que esas barreras cayeron hace mucho. Aquellos muros que construimos y con lo que juramos protegernos del otro ya no sirven para nada.

Hemos entrado en una zona peligrosa. Pero mientras sigamos negándolo todo irá bien. Mientras siga negándomelo, todo irá bien.

martes, 9 de julio de 2013

La de la mala suerte.

Llegaste. Me ilusionaste. Rompiste todos mis esquemas. Me alentaste a hacer cosas que no creía ser capaz de hacer. Y ahora desapareces.

Ahora estás tan distante que cada palabra duele. Y más aún los silencios. Cada mirada, cada historia, cada lágrima, duele aún más que la anterior.

¿Y si te marchas definitivamente? ¿Qué pasaría?

viernes, 7 de junio de 2013

Quién sabe...

I could be the one that make you feel that way.

Quizás es que me hice ilusiones demasiado pronto... no lo sé. Sólo sé que siento celos cada vez que me hablas de otras, que me dices (como amigos que somos) lo que haces, quién te gusta o quién te importa realmente en tu vida. Por lo que se ve, yo no.

Quizás es porque sea imbécil. No sé que tienes, la verdad, que me hace olvidar que soy pequeña, que soy nimia e invisible. Me haces sentir que soy algo por un momento. Algo que puede hacerte sentir bien. Algo que puede comerse el mundo y olvidar lo que soy realmente.

Podría ser la única, es verdad, me lo has demostrado varias veces. ¿La última? Esta noche, esta misma noche que trato de contener mis lágrimas (con un resultado un tanto difuso), esta noche en la que me has mostrado que no soy la única. Esta noche amarga, en la que alcohol y malas experiencias se juntan. Podría dar todo por ti, y aún así, ¿sería capaz de creer en ti? ¿De creer que, realmente, tú darías todo por mí?

Esta es otra actualización de borrachera. Otra actualización en la que trato de calmar mi alma, ahora turbia, para no explotar y volver a ese estado catatónico que me llama tan fuerte. Y cada vez más fuerte.

No sé que hago buscando algo que ya tengo, buscando a alguien que me quiera y me valore cuando ya tengo alguien a quien querer y valorar. (Dudo que lo hagas, pero, si lees esto, L, te quiero más que a mi vida, pero deberías saber ya la clase de persona que soy. Frágil. Débil. Inestable. Quizá un poco neurótica. Quizá una clase de persona que no te merece) No sé, quizás es porque tienes algo mágico que me atrapa en cada mirada, en cada abrazo.

QUIZÁS ES QUE SIMPLEMENTE SEA IMBÉCIL.


martes, 23 de abril de 2013

Gracias.

Hace mucho que no me sentía con tantas ganas de escribir... supongo que la inspiración es caprichosa, que cuando se es razonablemente feliz no necesitas de un escape para tus inquietudes.

Pero el papel me llamaba, otra vez, como siempre. Al fin y al cabo siempre quedamos él y yo. Por muy malos tiempos que corran, siempre esta ahí para acogerme, para escucharme y recordarme que ningún mal es tan grande como lo pintan.

Hace mucho que no recordaba estar tan bien, conmigo misma y con los demás. Hace tiempo que no escribía para mí. Pero ahora tengo una cosa por segura, por muy mal que vaya todo, por mucho que las negras nubes consigan tapar el sol, siempre vendrán tiempos mejores. Tras la tormenta siempre escampa. Y para mí está escampando. Las cosas van cada vez mejor y, aunque se me hace extraño decirlo, soy lo más próximo a la felicidad que he sido en mucho tiempo.

Y todo gracias a mi enano, a esas personas que están ahí pase lo que pase, para evitar mis caídas y no simplemente para tratar de levantarme. Me falta vida para daros las gracias a todos. Pero desde aquí os lo digo: gracias por hacer esta vida algo que vale la pena vivir. Vosotros sois mi luz, mi sol, mi rayito de luz que cuanto me descuido brilla con tanta fuerza que es capaz de cegarme.

Vosotros habéis sido mi salvavidas, y ahora sois mi esperanza.

sábado, 20 de abril de 2013

STOP.

He llegado a ese punto en el que, te rodeas de tantos compromisos, que no tienes ni cinco minutos para ti misma. Piensas en lo mucho que te apetece ir a dar un paseo, o en las ganas que tienes de tirarte en el sofá a ver una peli cualquiera y dormirte viéndola. Necesitas tranquilidad, tiempo para ti. Y la gente no te lo da.

Cuanto más cosas accedes a llevar a cabo, más se aprovechan de la situación. Y ahora esto, y ahora lo otro. Y la cosa es exigir y exigir y exigir.. y cuando algo se tuerce, la cosa se torna en quejarse y quejarse y quejarse...

No sé cómo hacer ya, porque he colapsado. Sólo diré que menos mal que le tengo a mi lado, que con una simple sonrisa o un simple mensaje consigue abstraerme de este mundo y llevarme al suyo, ese mundo en el que sólo existimos los dos, los abrazos, los besos, las miradas cómplices, las cosquillas... la felicidad. La calma. Justo lo que estaba buscando.

domingo, 7 de abril de 2013

¿Optimismo?

Quería escribir algo optimista hoy, cambiar el registro, decir que estoy bien y que mi estado se aproxima a la felicidad. Pero, ¿para qué vamos a engañarnos? No lo estoy, no soy feliz.

No soy feliz porque siento que me falta algo, un vacío en mi pecho donde se supone que debería estar mi corazón... o el tuyo. No me siento con fuerzas para amar a nada ni a nadie, y aun así, cada vez que alguien hace algo que me obliga a quererle un poco más, me duele.

¿Puede llegar a doler el querer a tu gente? A mi sí, es como una punzada en pleno pecho, como el dolor de un hierro al rojo vivo marcando el territorio de los demás en mi corazón. Duele. Pero no puedo evitar quererles, si no, ¿de qué serviría toda esta pantomima llamada vida?

Querer es mi razón de ser, y mi sinvivir. Suena irónico, y lo es, pero por el momento la que sufre soy yo, y no tiene pinta que todo esto vaya a cambiar, al menos por ahora.

sábado, 6 de abril de 2013

De los dos tu siempre fuiste el más veloz.

Hoy es una de esas noches extrañas. Noches en las que te cuestionas tu existencia, en las que no sabes qué necesitas... salvo escribir.

Siento las lágrimas golpeando bajo mis párpados, ansiosas por salir, y mi cerebro tratando de reprimirlas, tratando de mostrarme fuerte una vez más... ¿para qué? ¿A quién quiero engañar? No puedo más. Mi cabeza lucha por seguir a flote y mi cuerpo solo quiere hundirse... hundirse en el fango una vez más, quedarme en él si es posible.

Pero sé que no debo, sé que no puedo volver a ser un fantasma, a no sentir, a no desear nada ni amar nada..  No sé si esta vez me salvará la música como ha hecho tantas veces (ah, la música, quizás el arte más valioso que haya creado nunca el ser humano), sólo sé que de por mi no quiero salvarme.

Era una muerte anunciada. Y puede que lo siga siendo. Tan sólo espero por ver quién gana la batalla, si la cabeza o el corazón... si mis lágrimas o mis párpados. Yo de momento me siento a esperar que todo se solucione, como siempre, menospreciándome en mi interior por el poco interés que tengo en mi misa, pero sabiendo, y siendo consciente, que tampoco puedo hacer mucho más.

Cuando una persona está tan rota por dentro que no hay forma de reconstruir los pedazos, ¿para qué empezar una batalla que está perdida antes de empezar? No hay razones... y si están, están ocultas.

viernes, 5 de abril de 2013

Nada. Nada en absoluto.

Y ahora es cuando me pregunto, ¿cómo he podido vivir sin ti?

Supongo que igual que he podido vivir sin mí, sin esperanzas y sin nada por lo que luchar. Fíjate que ironía, ahora vivo por ti, pero tampoco tengo nada por lo que luchar.

martes, 26 de marzo de 2013

Y colores en el viento descubrir.

Pero no puedo hacer más si me he quedado aquí escondido.

He decidido no contar el tiempo que tardo en escribir, borrar y reescribir esto porque hoy si que vengo mal. Vengo mal del alcohol ingerido, de las risas echadas y de las canciones cantadas a pleno pulmón.

Pero también vengo mal porque leer El Informer me ha hecho pensar una cosa: ¿qué pasaría si nunca, y cuando digo nunca quiero decir NUNCA, nos atreviésemos a decir lo que pensamos o queremos? En serio, ¿qué pasaría?

Sinceramente no quiero ni pensarlo. Vale que me costó mucho echarle huevos y soltar todo lo que sentía, que lo intenté a la cara y en ese momento lo hubiese dicho. Pero sólo pensar en que en estos momentos podría seguir mirándole, dudando de si sabría de mi existencia... me pone los pelos de punta. Nunca sabré que habría pasado si hubiese seguido hablando anónimamente con él, o si no me hubiera declarado, pero no me arrepiento de nada. Y no me arrepiento porque, pese a las vueltas que le estoy dando ahora, en ese momento era lo que quería hacer y lo hice.

Y SI POR SEGUIR A MI CORAZÓN SOY UNA DELINCUENTE, QUE ME DETENGAN, PERO YO TENGO LA CONCIENCIA TRANQUILA.

jueves, 21 de marzo de 2013

Ignorame, pero aun así sigo aquí.

Hace mucho tiempo que no escribía, y la verdad, ya no sé si escribo para ti o para mi.

Para ti, supongo. Como siempre. Supones bien.

Escribir es mi manera de desahogarme, tan sencillo como suena y tan complicado como realmente es. ¿Y qué pasa si no consigo sacarte de mi mente? ¿Qué pasa si a cada paso que doy, cada bocanada de aire, lo hago por ti? Sé que no te importa ni lo más mínimo pero a mí sí.

No sé cómo hacerlo ya, no sé como sacarte de mi cabeza cuando estás ahí, enquistado en cada pensamiento, como un tumor benigno del que me niego a desprenderme.

Pero, ¿sabes qué? DESISTO.

He comprobado que es imposible. Todo. Es imposible estar contigo y me es imposible estar sin ti. Tendré que vivir con ello.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Todo lo cura el tiempo.

¿Es esto todo? ¿Matar el tiempo antes de que el tiempo te mate a ti?

¿Sabes qué? Que me siento estúpida. Y si, sé que no debería, pero hoy vuelvo a escribirte. Vuelvo a escribir para ti. Me siento estúpida mirando una pantalla y sonriendo con cara de idiota.

Y entonces es cuando pasa. Entonces es cuando recuerdo que no eres mío, que nunca lo has sido y que nunca lo serás. Y todo vuelve a caer. Como un castillo de naipes. Vuelvo a caer a tus pies. Y me deshago en pedazos. Lloro lágrimas de cristal.

Y cuando noto la sangre recorrer las mejillas sonrío de nuevo. Porque sigo viva. Porque conseguiste reanimarme de un coma emocional que había durado tanto. Porque quiero que me veas bien. Y porque quiero creer que estoy bien.

domingo, 10 de marzo de 2013

Pongamos orden, los puntos sobre las íes y un poco más.

Hoy me escribo. Me escribo para mí. Porque últimamente siento que esta no soy yo, que todo cambia y yo me mantengo en mi lugar: mirando como todo pasa y me afecta y sin sentir nada por ello.

QUE ALGUIEN PARE ESTA LOCURA LLAMADA MUNDO, QUE YO ME BAJO.

sábado, 9 de marzo de 2013

¿De verdad te merezco?

Me preocupa el hecho de actualizar de borrachera, la verdad, pero no son las faltas ortográficas lo que me asustan, o las veces que tenga que borrar para reescribir esta mierda. Me preocupa ser tan sincera conmigo misma.

No sé ya si te merezco o no, o si tú me mereces o no. Sólo se que te quiero. ¿Y qué le voy a hacer si llegué en mal momento? ¿Qué le voy a hacer si tú estas rehaciendo tu vida con otra? No puedo controlar lo que siento.

No puedo controlar (ni quiero) el buscarte por los pasillos, el intentar entablar contigo tan solo un hola o esas ganas de verte, abrazarte, quererte y decirte que nunca NUNCA JAMÁS volverás a estar solo.

Lo siento, lo he intentado mil veces, pero te quiero. Te quiero tanto que me duele. ¿Por qué? ¿Por qué tú? ¿Por qué tú y no otro? Quizás porque soy imbécil. Quizás porque mi brújula volvió a fallar. Quizás porque te quiero y el amor no tiene sentido.

QUIZÁS, QUIZÁS, QUIZÁS.

viernes, 8 de marzo de 2013

Te echo de menos.

Pasan los días. Y pasan, y pasan. Y tú sigues tan lejos. Tan inalcanzable.

Tan perfecto.

Sigo pensando que quizás todo esto ha sido mi culpa, pero cada día estoy menos segura. Y lo siento si en verdad ha sido mi culpa, pero ya te lo dije: "el cerebro no controla los sentimientos".

Tengo a mi corazón y a mi cabeza en plena lucha, y tú deberías ser el árbitro. Y no vienes. Y te echo de menos. Y cada día más. Y cada día peor.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Ciao bello.

Y salir de tu vida. En silencio, por la puerta de atrás. Queriendo no molestarte más de lo que ya hice.

Y a cada paso voy dejando trocitos de cristal. Para que los veas. Para que me recuerdes.

Y para que cuando quieras buscarme, los vayas uniendo uno a uno, con la misma paciencia, el mismo cariño  y la misma dedicación con que lo hice yo. A lo mejor te sorprendes del resultado.

martes, 5 de marzo de 2013

Miénteme.

- ¿Por qué lo haces?

- ¿Por qué hago qué?

-¿Por qué tratas de protegerme? ¿Por qué me mientes diciéndome que estás bien cuando es evidente que no lo estás? Dime, ¿por qué?

- No te miento, estoy bien.

- No, no lo estás. Es obvio, no me lo niegues, ¡mírate!

- No, vale, no estoy bien. Pero, ¿de qué te sirve saberlo? Miento para protegerte, miento porque quiero que seas feliz, miento por ti. Yo estaré bien, hoy y siempre, siempre que tú lo estés. Te dije que te quería y no era mentira. Pero quiero de forma que, por muchas cosas mal que hagas, me veas siempre feliz. Feliz por ti. Feliz porque tú estés bien y feliz porque existes y eres la persona que le da color a mis días grises.

Te lo repito: ESTOY BIEN.

lunes, 4 de marzo de 2013

KO.

Estoy cansada. Cansada de dar todo por los demás cuando no me doy ni media oportunidad a mí.

Me fallan las fuerzas. Quizás porque las he gastado todas en mantenerme arriba. Y ahora que se me han acabado, ahora que mis sueños carecen de sentido, ahora que a nadie le importa si existo o no siempre y cuando a ellos les sirva de ayuda, ¿ahora qué hago?

No sé si me equivoqué, no sé que hubiera pasado si me hubiera callado. Tan sólo te pido que no me te odies. Todos cometemos errores. Yo he cometido muchos, ¿uno de ellos? Uno de ellos fue quererte.

lunes, 25 de febrero de 2013

No me intentes cambiar si no quieres nada de mi.

Hoy, vuelvo a escribirte. Quisiera decirte todo lo que se me pasa por la cabeza, porque por fin, después de tanto tiempo siento que puedo contártelo. Pero no estoy segura. Porque no sé si eres tú. O si por el contrario mi brújula volvió a fallar.

Creo que eres tú. Quiero creer que eres tú. Y me da miedo perderte, me da miedo que el tiempo vaya demasiado deprisa. Me da miedo pensar que, quizás, seas tú y que cometa algún fallo por el que no pueda tenerte. TODO SE RESUME AL MIEDO.

sábado, 26 de enero de 2013

Me basta con verle respirar.

No sé si a veces adopto el papel de madre que llevo dentro (en algún sitio, no preguntes dónde) o es simplemente que me preocupo demasiado.

No entiendo a qué vienen mis celos, cuando todo está claro, cristalino. Me basta con verle respirar, y con eso me conformo.

viernes, 11 de enero de 2013

Ni siquiera me salen las lágrimas ya.

Quizá cometiste un error al pensar que era diferente. Ni siquiera yo sé cómo soy, ¿cómo vas a saberlo tú?

Lo que me molesta es que me lo digas con ese tono decepcionado. Ser de una manera u otra no tiene por qué decepcionar a nadie. Es más, si ni siquiera me conoces como me has demostrado una y mil veces, no sé a que viene enfadarte por no conocerme. No tiene sentido. Nada tiene sentido.

miércoles, 9 de enero de 2013

Por imbécil.

¿Por qué la gente no se da cuenta que algunas bromas no son bromas sino acusaciones directas? O indirectas, me da igual. Puede que hoy, la persona que ha hecho que me sienta tan mal, no se haya dado cuenta que su broma para  mí no lo era. Pero hay un límite.
No se puede soltar cualquier burrada y esperar que la otra persona se ría como si nada cuando le dices un "es broma" detrás. Todas las bromas llevan algo de verdad.

Y sí, estoy dolida, quizá porque su comentario o "broma" llevaba algo de verdad. Quizá porque esta persona debería aprender a medir sus palabras. Quizá porque quiero darle una buena bofetada. Por imbécil.

martes, 8 de enero de 2013

Protected.

No me das pena, ¿y sabes por qué? 

Por que estás en mi mente, todo el tiempo, y en mi mente jamás dejaría que te pasara nada malo.