Callarme todos esos te echo de menos, callarme todo esos te quieros, callarme esas ganas locas de abrazarte y besar tu boca.
Tragarme el orgullo y hacerme a la idea de que el silencio es la única cura. Partirme en pedazos ante tus ojos para que tú te hagas el ciego. Gritar tan alto como puedo para que, tú, de pronto, te vuelvas sordo. Ser fuerte.
Pero, ¿acaso sabes lo difícil que resulta?
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martes, 8 de octubre de 2013
martes, 27 de agosto de 2013
Hoy mi puntuación es 25 bajo cero.
¿Sabes lo que duele tener que recordar cada momento? ¿Cada vez que hablamos, cada vez que nos abrazábamos, cada beso, cada momento...? ¿Sabes lo difícil que resulta olvidar esos malditos ojos verdes que tengo clavados en la retina? Cada vez que cierro los ojos, ahí están; cada vez que trato de olvidarte, ahí estás.
Vuelvo a presenciar una lucha entre corazón y mente, vuelvo a presenciar una lucha interna en la que no soy capaz de reaccionar. Quiero volver a elevar esos muros, volver a no sentir, a no pensar, a no querer ni reaccionar ante tu presencia. Llegaste, volviste todo del revés, y me olvidaste. ¿Sería fácil mandar todo a la mierda? No. No porque mi corazón no quiere, porque mi corazón me pide que siga luchando, que aún no todo está perdido, que todo tiene arreglo... Muchas grandes personas pasaron a la historia por seguir a su corazón ignorando lo que su mente les gritaba, tratando de conseguir sus sueños aun cuando todo estaba en su contra.
Pero lo siento, no soy ese tipo de persona. Tan sólo soy capaz de llorar, de recordar los momentos que vivimos juntos, y tratar de hacerle caso a mi cabeza. De acallar el corazón. De ilusionarse con otra persona aún cuando tu mirada me persigue. No sé si seré capaz de olvidarte amor, sólo sé que quiero intentarlo. Porque creo que merezco más. Creo que merezco más que una eterna espera. Creo que merezco ser FELIZ.
Vuelvo a presenciar una lucha entre corazón y mente, vuelvo a presenciar una lucha interna en la que no soy capaz de reaccionar. Quiero volver a elevar esos muros, volver a no sentir, a no pensar, a no querer ni reaccionar ante tu presencia. Llegaste, volviste todo del revés, y me olvidaste. ¿Sería fácil mandar todo a la mierda? No. No porque mi corazón no quiere, porque mi corazón me pide que siga luchando, que aún no todo está perdido, que todo tiene arreglo... Muchas grandes personas pasaron a la historia por seguir a su corazón ignorando lo que su mente les gritaba, tratando de conseguir sus sueños aun cuando todo estaba en su contra.
Pero lo siento, no soy ese tipo de persona. Tan sólo soy capaz de llorar, de recordar los momentos que vivimos juntos, y tratar de hacerle caso a mi cabeza. De acallar el corazón. De ilusionarse con otra persona aún cuando tu mirada me persigue. No sé si seré capaz de olvidarte amor, sólo sé que quiero intentarlo. Porque creo que merezco más. Creo que merezco más que una eterna espera. Creo que merezco ser FELIZ.
sábado, 13 de julio de 2013
Ya estamos otra vez.
Y siento cómo mi corazón palpita, cada vez más fuerte, latiendo con cada aliento como si quisiera escaparse de mi pecho.
Y noto cómo mi cerebro lo empuja, cada vez más adentro, casi atravesando mi cuerpo para encogerlo y hacerlo pequeño.
Y sé que yo estoy en el medio, vigilando la batalla, sufriendo a cada golpe, llorando cada vez que uno de los dos gana.
Y ya estamos otra vez, como siempre, se libra una batalla en mi interior y yo tan sólo soy capaz de quedarme quieta, sentada, llorando en silencio a contemplarla.
Y noto cómo mi cerebro lo empuja, cada vez más adentro, casi atravesando mi cuerpo para encogerlo y hacerlo pequeño.
Y sé que yo estoy en el medio, vigilando la batalla, sufriendo a cada golpe, llorando cada vez que uno de los dos gana.
Y ya estamos otra vez, como siempre, se libra una batalla en mi interior y yo tan sólo soy capaz de quedarme quieta, sentada, llorando en silencio a contemplarla.
viernes, 7 de junio de 2013
Quién sabe...
I could be the one that make you feel that way.
Quizás es que me hice ilusiones demasiado pronto... no lo sé. Sólo sé que siento celos cada vez que me hablas de otras, que me dices (como amigos que somos) lo que haces, quién te gusta o quién te importa realmente en tu vida. Por lo que se ve, yo no.
Quizás es porque sea imbécil. No sé que tienes, la verdad, que me hace olvidar que soy pequeña, que soy nimia e invisible. Me haces sentir que soy algo por un momento. Algo que puede hacerte sentir bien. Algo que puede comerse el mundo y olvidar lo que soy realmente.
Podría ser la única, es verdad, me lo has demostrado varias veces. ¿La última? Esta noche, esta misma noche que trato de contener mis lágrimas (con un resultado un tanto difuso), esta noche en la que me has mostrado que no soy la única. Esta noche amarga, en la que alcohol y malas experiencias se juntan. Podría dar todo por ti, y aún así, ¿sería capaz de creer en ti? ¿De creer que, realmente, tú darías todo por mí?
Esta es otra actualización de borrachera. Otra actualización en la que trato de calmar mi alma, ahora turbia, para no explotar y volver a ese estado catatónico que me llama tan fuerte. Y cada vez más fuerte.
No sé que hago buscando algo que ya tengo, buscando a alguien que me quiera y me valore cuando ya tengo alguien a quien querer y valorar. (Dudo que lo hagas, pero, si lees esto, L, te quiero más que a mi vida, pero deberías saber ya la clase de persona que soy. Frágil. Débil. Inestable. Quizá un poco neurótica. Quizá una clase de persona que no te merece) No sé, quizás es porque tienes algo mágico que me atrapa en cada mirada, en cada abrazo.
QUIZÁS ES QUE SIMPLEMENTE SEA IMBÉCIL.
Quizás es que me hice ilusiones demasiado pronto... no lo sé. Sólo sé que siento celos cada vez que me hablas de otras, que me dices (como amigos que somos) lo que haces, quién te gusta o quién te importa realmente en tu vida. Por lo que se ve, yo no.
Quizás es porque sea imbécil. No sé que tienes, la verdad, que me hace olvidar que soy pequeña, que soy nimia e invisible. Me haces sentir que soy algo por un momento. Algo que puede hacerte sentir bien. Algo que puede comerse el mundo y olvidar lo que soy realmente.
Podría ser la única, es verdad, me lo has demostrado varias veces. ¿La última? Esta noche, esta misma noche que trato de contener mis lágrimas (con un resultado un tanto difuso), esta noche en la que me has mostrado que no soy la única. Esta noche amarga, en la que alcohol y malas experiencias se juntan. Podría dar todo por ti, y aún así, ¿sería capaz de creer en ti? ¿De creer que, realmente, tú darías todo por mí?
Esta es otra actualización de borrachera. Otra actualización en la que trato de calmar mi alma, ahora turbia, para no explotar y volver a ese estado catatónico que me llama tan fuerte. Y cada vez más fuerte.
No sé que hago buscando algo que ya tengo, buscando a alguien que me quiera y me valore cuando ya tengo alguien a quien querer y valorar. (Dudo que lo hagas, pero, si lees esto, L, te quiero más que a mi vida, pero deberías saber ya la clase de persona que soy. Frágil. Débil. Inestable. Quizá un poco neurótica. Quizá una clase de persona que no te merece) No sé, quizás es porque tienes algo mágico que me atrapa en cada mirada, en cada abrazo.
QUIZÁS ES QUE SIMPLEMENTE SEA IMBÉCIL.
martes, 26 de marzo de 2013
Y colores en el viento descubrir.
Pero no puedo hacer más si me he quedado aquí escondido.
He decidido no contar el tiempo que tardo en escribir, borrar y reescribir esto porque hoy si que vengo mal. Vengo mal del alcohol ingerido, de las risas echadas y de las canciones cantadas a pleno pulmón.
Pero también vengo mal porque leer El Informer me ha hecho pensar una cosa: ¿qué pasaría si nunca, y cuando digo nunca quiero decir NUNCA, nos atreviésemos a decir lo que pensamos o queremos? En serio, ¿qué pasaría?
Sinceramente no quiero ni pensarlo. Vale que me costó mucho echarle huevos y soltar todo lo que sentía, que lo intenté a la cara y en ese momento lo hubiese dicho. Pero sólo pensar en que en estos momentos podría seguir mirándole, dudando de si sabría de mi existencia... me pone los pelos de punta. Nunca sabré que habría pasado si hubiese seguido hablando anónimamente con él, o si no me hubiera declarado, pero no me arrepiento de nada. Y no me arrepiento porque, pese a las vueltas que le estoy dando ahora, en ese momento era lo que quería hacer y lo hice.
Y SI POR SEGUIR A MI CORAZÓN SOY UNA DELINCUENTE, QUE ME DETENGAN, PERO YO TENGO LA CONCIENCIA TRANQUILA.
jueves, 21 de marzo de 2013
Ignorame, pero aun así sigo aquí.
Hace mucho tiempo que no escribía, y la verdad, ya no sé si escribo para ti o para mi.
Para ti, supongo. Como siempre. Supones bien.
Escribir es mi manera de desahogarme, tan sencillo como suena y tan complicado como realmente es. ¿Y qué pasa si no consigo sacarte de mi mente? ¿Qué pasa si a cada paso que doy, cada bocanada de aire, lo hago por ti? Sé que no te importa ni lo más mínimo pero a mí sí.
No sé cómo hacerlo ya, no sé como sacarte de mi cabeza cuando estás ahí, enquistado en cada pensamiento, como un tumorbenigno del que me niego a desprenderme.
Pero, ¿sabes qué? DESISTO.
He comprobado que es imposible. Todo. Es imposible estar contigo y me es imposible estar sin ti. Tendré que vivir con ello.
Para ti, supongo. Como siempre. Supones bien.
Escribir es mi manera de desahogarme, tan sencillo como suena y tan complicado como realmente es. ¿Y qué pasa si no consigo sacarte de mi mente? ¿Qué pasa si a cada paso que doy, cada bocanada de aire, lo hago por ti? Sé que no te importa ni lo más mínimo pero a mí sí.
No sé cómo hacerlo ya, no sé como sacarte de mi cabeza cuando estás ahí, enquistado en cada pensamiento, como un tumor
Pero, ¿sabes qué? DESISTO.
He comprobado que es imposible. Todo. Es imposible estar contigo y me es imposible estar sin ti. Tendré que vivir con ello.
sábado, 9 de marzo de 2013
¿De verdad te merezco?
Me preocupa el hecho de actualizar de borrachera, la verdad, pero no son las faltas ortográficas lo que me asustan, o las veces que tenga que borrar para reescribir esta mierda. Me preocupa ser tan sincera conmigo misma.
No sé ya si te merezco o no, o si tú me mereces o no. Sólo se que te quiero. ¿Y qué le voy a hacer si llegué en mal momento? ¿Qué le voy a hacer si tú estas rehaciendo tu vida con otra? No puedo controlar lo que siento.
No puedo controlar (ni quiero) el buscarte por los pasillos, el intentar entablar contigo tan solo un hola o esas ganas de verte, abrazarte, quererte y decirte que nunca NUNCA JAMÁS volverás a estar solo.
Lo siento, lo he intentado mil veces, pero te quiero. Te quiero tanto que me duele. ¿Por qué? ¿Por qué tú? ¿Por qué tú y no otro? Quizás porque soy imbécil. Quizás porque mi brújula volvió a fallar. Quizás porque te quiero y el amor no tiene sentido.
QUIZÁS, QUIZÁS, QUIZÁS.
No sé ya si te merezco o no, o si tú me mereces o no. Sólo se que te quiero. ¿Y qué le voy a hacer si llegué en mal momento? ¿Qué le voy a hacer si tú estas rehaciendo tu vida con otra? No puedo controlar lo que siento.
No puedo controlar (ni quiero) el buscarte por los pasillos, el intentar entablar contigo tan solo un hola o esas ganas de verte, abrazarte, quererte y decirte que nunca NUNCA JAMÁS volverás a estar solo.
Lo siento, lo he intentado mil veces, pero te quiero. Te quiero tanto que me duele. ¿Por qué? ¿Por qué tú? ¿Por qué tú y no otro? Quizás porque soy imbécil. Quizás porque mi brújula volvió a fallar. Quizás porque te quiero y el amor no tiene sentido.
QUIZÁS, QUIZÁS, QUIZÁS.
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