Silencio. Oscuridad. Una luz artificial brillando por encima de mí. Pero no consigue iluminar los oscuros rincones que habitan en mi interior.
Esas ruinas olvidadas. Escondidas. Aquellas a las que visito de hurtadillas, por si acaso alguien me sigue y las descubre.
Por si acaso alguien descubre lo que ocultan, lo que oculto. Con el celo con el que una madre protege a sus hijos, con la fiereza con que una leona defendería su vida. Porque las ruinas son privadas. Y el dolor también. Y la oscuridad. Aquella que no ilumina nada, que lleva tantos años escondida, mirando el mundo con la desconfianza de quien guarda tempestades bajo un mar en calma.
Oh, tempestades, hacía mucho que no os visitaba.
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sábado, 16 de agosto de 2014
jueves, 26 de junio de 2014
Y en los peores días...
Me acuerdo de ti. Cuando me acuerdo de cómo podías cambiar mi día con tan sólo verte sonreír... Te quise, joder que si te quise, más que a nadie.
Y una vez me rompiste en pedazos, me fue imposible recomponerme de nuevo. ¿A quién quiero engañar? No te habré olvidado tanto si sigo arrepintiéndome de todo lo que hice, y más aún de lo que no hice. De lo que dije, y de las frases que quedaron mudas en mis labios.
Aún recuerdo cómo me abrazabas, me sonreías y tratabas de alegrar aquella carita triste que veías tantas noches. O aquellas madrugadas perdida por los bares sólo por tratar de encontrarme, y tras cada canción, cada sombra, estabas tú.
Fuiste mi peor pesadilla y a la vez la mejor que he vivido. Me destruiste, me tiraste al suelo sin aliento con el que poderme levantar... y aún así me enseñaste a ser feliz, me recordaste que estaba viva. Pero todo eso se fue hace mucho tiempo, y yo sigo aquí, alimentándome de recuerdos.
¿Te acuerdas de aquella noche en la que tuve que irme de un bar llorando... por tu culpa? ¿Te acuerdas que tú saliste corriendo detrás de mí? ¿Te acuerdas de todo lo que pasamos? ¿De las discusiones? ¿De las risas y las miradas cómplices? Yo sí. Y te prometo, pase lo que pase, que no lo olvidaré.
Dicen que el primer amor nunca se olvida. La primera vez que rompen tan profundamente tus esquemas y consiguen que seas feliz en esas ruinas, tampoco. Maldita locura.
Y una vez me rompiste en pedazos, me fue imposible recomponerme de nuevo. ¿A quién quiero engañar? No te habré olvidado tanto si sigo arrepintiéndome de todo lo que hice, y más aún de lo que no hice. De lo que dije, y de las frases que quedaron mudas en mis labios.
Aún recuerdo cómo me abrazabas, me sonreías y tratabas de alegrar aquella carita triste que veías tantas noches. O aquellas madrugadas perdida por los bares sólo por tratar de encontrarme, y tras cada canción, cada sombra, estabas tú.
Fuiste mi peor pesadilla y a la vez la mejor que he vivido. Me destruiste, me tiraste al suelo sin aliento con el que poderme levantar... y aún así me enseñaste a ser feliz, me recordaste que estaba viva. Pero todo eso se fue hace mucho tiempo, y yo sigo aquí, alimentándome de recuerdos.
¿Te acuerdas de aquella noche en la que tuve que irme de un bar llorando... por tu culpa? ¿Te acuerdas que tú saliste corriendo detrás de mí? ¿Te acuerdas de todo lo que pasamos? ¿De las discusiones? ¿De las risas y las miradas cómplices? Yo sí. Y te prometo, pase lo que pase, que no lo olvidaré.
Dicen que el primer amor nunca se olvida. La primera vez que rompen tan profundamente tus esquemas y consiguen que seas feliz en esas ruinas, tampoco. Maldita locura.
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miércoles, 6 de noviembre de 2013
Blog-terapia
¿Qué es lo que ha pasado? ¿Cómo he llegado a este punto? Las ganas de mandarlo todo a paseo, de quitarme del medio, cada vez son más fuertes. Necesito un respiro, unas largas vacaciones con nuevas caras, nuevos horizontes en los que perderse... aire nuevo llenando mis pulmones. Nuevas metas para una vida vacía que ya no tiene ilusiones.
Necesito volver a ser libre, a sentirme libre, a poder extasiarme mirando un paisaje desconocido, a poder enamorarme a cada paso. Necesito volver a sonreír. Necesito... supongo que te necesito. Necesito que aparezcas, que seas mi mano amiga, mi ayuda. Seas quien seas. Seas del sexo que seas. Guíame porque yo ya no sé por dónde tengo que ir, he perdido la ruta, me perdí entre túneles bajo tierra.
Basta ya. Basta de esconder mis lágrimas. Basta de esconder sentimientos. Basta de esconder ilusiones y miedos. La necesidad de desahogar y vaciar lo que llevo dentro me puede.
Pero, ¿y si no puedes llevar a cabo todo lo que necesitas para volver a vivir?
Habrá que seguir luchando contra todos esos monstruos que viven debajo de mi cama, en mi mente y hasta en el aire que respiro. Habrá que luchar contra las esperanzas puestas en los días y en las noches. Renunciaré a todo lo que tengo y lo que soy, para volver a empezar de cero. Este desgarro es demasiado profundo, hay que reconstruir los cimientos. Desde cero.
Necesito volver a ser libre, a sentirme libre, a poder extasiarme mirando un paisaje desconocido, a poder enamorarme a cada paso. Necesito volver a sonreír. Necesito... supongo que te necesito. Necesito que aparezcas, que seas mi mano amiga, mi ayuda. Seas quien seas. Seas del sexo que seas. Guíame porque yo ya no sé por dónde tengo que ir, he perdido la ruta, me perdí entre túneles bajo tierra.
Basta ya. Basta de esconder mis lágrimas. Basta de esconder sentimientos. Basta de esconder ilusiones y miedos. La necesidad de desahogar y vaciar lo que llevo dentro me puede.
Pero, ¿y si no puedes llevar a cabo todo lo que necesitas para volver a vivir?
Habrá que seguir luchando contra todos esos monstruos que viven debajo de mi cama, en mi mente y hasta en el aire que respiro. Habrá que luchar contra las esperanzas puestas en los días y en las noches. Renunciaré a todo lo que tengo y lo que soy, para volver a empezar de cero. Este desgarro es demasiado profundo, hay que reconstruir los cimientos. Desde cero.
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viernes, 25 de octubre de 2013
Liberty.
"Ser fuerte no es darle una hostia a un ladrillo y romperlo. Ser fuerte es darle la vuelta al mal y convertirlo en bien, en vez de gastar esas fuerzas en lamentarse.
Ya que por mucho que lloremos o nos quejemos nada va a cambiar, esas personas que se fueron seguirán sin estar y eso que perdiste no lo volverás a recuperar.
PERO SIEMPRE SE PUEDE EMPEZAR DE NUEVO.
Toda historia es válida siempre que sea real, pero para distinguirlo tienes que ser real contigo mismo y no partir de lo que hacen los demás para formarte. Ya que la luz está en ti, y sólo en ti... y sólo tú podrás escapar."
Una historia real / Prólogo / Y sólo tú podrás escapar
Mariodickstroy
Ya que por mucho que lloremos o nos quejemos nada va a cambiar, esas personas que se fueron seguirán sin estar y eso que perdiste no lo volverás a recuperar.
PERO SIEMPRE SE PUEDE EMPEZAR DE NUEVO.
Toda historia es válida siempre que sea real, pero para distinguirlo tienes que ser real contigo mismo y no partir de lo que hacen los demás para formarte. Ya que la luz está en ti, y sólo en ti... y sólo tú podrás escapar."
Una historia real / Prólogo / Y sólo tú podrás escapar
Mariodickstroy
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sábado, 6 de abril de 2013
De los dos tu siempre fuiste el más veloz.
Hoy es una de esas noches extrañas. Noches en las que te cuestionas tu existencia, en las que no sabes qué necesitas... salvo escribir.
Siento las lágrimas golpeando bajo mis párpados, ansiosas por salir, y mi cerebro tratando de reprimirlas, tratando de mostrarme fuerte una vez más... ¿para qué? ¿A quién quiero engañar? No puedo más. Mi cabeza lucha por seguir a flote y mi cuerpo solo quiere hundirse... hundirse en el fango una vez más, quedarme en él si es posible.
Pero sé que no debo, sé que no puedo volver a ser un fantasma, a no sentir, a no desear nada ni amar nada.. No sé si esta vez me salvará la música como ha hecho tantas veces (ah, la música, quizás el arte más valioso que haya creado nunca el ser humano), sólo sé que de por mi no quiero salvarme.
Era una muerte anunciada. Y puede que lo siga siendo. Tan sólo espero por ver quién gana la batalla, si la cabeza o el corazón... si mis lágrimas o mis párpados. Yo de momento me siento a esperar que todo se solucione, como siempre, menospreciándome en mi interior por el poco interés que tengo en mi misa, pero sabiendo, y siendo consciente, que tampoco puedo hacer mucho más.
Cuando una persona está tan rota por dentro que no hay forma de reconstruir los pedazos, ¿para qué empezar una batalla que está perdida antes de empezar? No hay razones... y si están, están ocultas.
Siento las lágrimas golpeando bajo mis párpados, ansiosas por salir, y mi cerebro tratando de reprimirlas, tratando de mostrarme fuerte una vez más... ¿para qué? ¿A quién quiero engañar? No puedo más. Mi cabeza lucha por seguir a flote y mi cuerpo solo quiere hundirse... hundirse en el fango una vez más, quedarme en él si es posible.
Pero sé que no debo, sé que no puedo volver a ser un fantasma, a no sentir, a no desear nada ni amar nada.. No sé si esta vez me salvará la música como ha hecho tantas veces (ah, la música, quizás el arte más valioso que haya creado nunca el ser humano), sólo sé que de por mi no quiero salvarme.
Era una muerte anunciada. Y puede que lo siga siendo. Tan sólo espero por ver quién gana la batalla, si la cabeza o el corazón... si mis lágrimas o mis párpados. Yo de momento me siento a esperar que todo se solucione, como siempre, menospreciándome en mi interior por el poco interés que tengo en mi misa, pero sabiendo, y siendo consciente, que tampoco puedo hacer mucho más.
Cuando una persona está tan rota por dentro que no hay forma de reconstruir los pedazos, ¿para qué empezar una batalla que está perdida antes de empezar? No hay razones... y si están, están ocultas.
martes, 9 de octubre de 2012
¿Quién eres?
-¿Quién eres?
-¿Que quién soy? La gente como yo no tenemos nombre, tan sólo soy un lobo solitario con el orgullo herido... que se convertirá en lo que tú quieras.
-¿Que quién soy? La gente como yo no tenemos nombre, tan sólo soy un lobo solitario con el orgullo herido... que se convertirá en lo que tú quieras.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Cuando la mayor de las dudas te asalta.
¿Y cuál es la decisión correcta cuando no es ni blanco ni negro, sino todo lo contrario?
Indecisión, por todas partes. ¿Toma de decisiones? No es mi fuerte, se nota.
¿Cómo puedo ser tan indecisa y haber llegado hasta aquí? Bueno, creo que la respuesta es fácil: dejando que las cosas siguieran su curso y cualquier otro decidiera por mí. Y ahora, que quien debo decidir soy yo, que hago con mi vida: ¿arriesgo todo y me lanzo de cabeza a lo que puede suponer mi felicidad a la par que mi derrota, o me quedo quieta esperando que las cosas se solucionen por sí solas como si yo tan sólo formase parte del público en mi vida?
Es difícil tomar decisiones cuando la más nimia duda consigue bloquearte, pero he de hacerlo. Por mi bien, por el suyo y por el de todo el mundo.
Y ahora la gran pregunta, ¿qué hago?
domingo, 13 de noviembre de 2011
& una vez más estoy aquí, llorando.
Vacíos existenciales que hacen que nos demos cuenta de nuestra fragilidad. ¿Por qué este miedo a perder lo que conozco y lo que quiero? Supongo que ese temor es tan humano como sentir, reír, VIVIR.
Pero no es lo mismo convivir con una sensación de tristeza o alegría que con miedo. Sé que soy cobarde, pero eso no es nuevo. Por favor, no os vayáis, nunca.
Puede que sea un deseo egoísta tratar de conservar aquello que amamos, pero entonces, soy egoísta y quiero serlo. No me faltéis nunca.
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