Llegaste. Me ilusionaste. Rompiste todos mis esquemas. Me alentaste a hacer cosas que no creía ser capaz de hacer. Y ahora desapareces.
Ahora estás tan distante que cada palabra duele. Y más aún los silencios. Cada mirada, cada historia, cada lágrima, duele aún más que la anterior.
¿Y si te marchas definitivamente? ¿Qué pasaría?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Encontraste el camino entre el aroma?