Me acuerdo de ti. Cuando me acuerdo de cómo podías cambiar mi día con tan sólo verte sonreír... Te quise, joder que si te quise, más que a nadie.
Y una vez me rompiste en pedazos, me fue imposible recomponerme de nuevo. ¿A quién quiero engañar? No te habré olvidado tanto si sigo arrepintiéndome de todo lo que hice, y más aún de lo que no hice. De lo que dije, y de las frases que quedaron mudas en mis labios.
Aún recuerdo cómo me abrazabas, me sonreías y tratabas de alegrar aquella carita triste que veías tantas noches. O aquellas madrugadas perdida por los bares sólo por tratar de encontrarme, y tras cada canción, cada sombra, estabas tú.
Fuiste mi peor pesadilla y a la vez la mejor que he vivido. Me destruiste, me tiraste al suelo sin aliento con el que poderme levantar... y aún así me enseñaste a ser feliz, me recordaste que estaba viva. Pero todo eso se fue hace mucho tiempo, y yo sigo aquí, alimentándome de recuerdos.
¿Te acuerdas de aquella noche en la que tuve que irme de un bar llorando... por tu culpa? ¿Te acuerdas que tú saliste corriendo detrás de mí? ¿Te acuerdas de todo lo que pasamos? ¿De las discusiones? ¿De las risas y las miradas cómplices? Yo sí. Y te prometo, pase lo que pase, que no lo olvidaré.
Dicen que el primer amor nunca se olvida. La primera vez que rompen tan profundamente tus esquemas y consiguen que seas feliz en esas ruinas, tampoco. Maldita locura.
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jueves, 26 de junio de 2014
viernes, 18 de abril de 2014
1904.
Anoche volviste a aparecer en mis sueños. Como la señal que precedía a este 19. Como una pesadilla.
Volviste a abrazarme. Me besaste y te fuiste. Huyendo de algo, del pasado, del futuro... no lo sé.
¿Y sabes qué? Que me da exactamente igual. Porque ya hace un año, porque las heridas ya están más que curadas, porque queda más que claro que fuimos, pero nunca jamás seremos... Y porque los sueños, sueños son.
Volviste a abrazarme. Me besaste y te fuiste. Huyendo de algo, del pasado, del futuro... no lo sé.
¿Y sabes qué? Que me da exactamente igual. Porque ya hace un año, porque las heridas ya están más que curadas, porque queda más que claro que fuimos, pero nunca jamás seremos... Y porque los sueños, sueños son.
miércoles, 29 de enero de 2014
Cuestión de tiempo.
Hacía tanto tiempo que no me permitía a mí misma ser feliz con mi única sombra como compañía, que casi había olvidado esa sensación. Por eso, al perderme por las calles de esta ciudad, sentí como la vida fluía a mi alrededor. Como un torrente de agua, incontrolable, salvaje, arrastrando todo a su paso. Sentí como la felicidad me invadía, como me desprendía de aquellos lastres emocionales que no me dejaban avanzar... el torrente los arrastró junto a su paso.
El torrente arrastró los meses de lágrimas, de promesas rotas, de sonrisas con los minutos contados, de felicidad por capítulos y tristeza por años. El torrente me limpió como una tormenta de verano. Curó las heridas más profundas, cicatrizó las que quedaban a medias, e hizo brotar en mi cara una sonrisa irrepimible, como el sol en verano, inevitable.
Fue entonces cuando me dí cuenta de lo estúpida que había sido todo este tiempo. De que no dependo de nadie para ser feliz. De que amarme a mí misma es la única manera de alcanzar la felicidad. De que las personas son eso, personas, y como tales fallan, mienten y hacen daño a aquellos a quienes dicen querer. Pero ahora... ahora la única persona que puede acabar conmigo, soy yo.
Y... ¿sabes de dónde brotó ese torrente? De mi interior. Únicamente de mí.
El torrente arrastró los meses de lágrimas, de promesas rotas, de sonrisas con los minutos contados, de felicidad por capítulos y tristeza por años. El torrente me limpió como una tormenta de verano. Curó las heridas más profundas, cicatrizó las que quedaban a medias, e hizo brotar en mi cara una sonrisa irrepimible, como el sol en verano, inevitable.
Fue entonces cuando me dí cuenta de lo estúpida que había sido todo este tiempo. De que no dependo de nadie para ser feliz. De que amarme a mí misma es la única manera de alcanzar la felicidad. De que las personas son eso, personas, y como tales fallan, mienten y hacen daño a aquellos a quienes dicen querer. Pero ahora... ahora la única persona que puede acabar conmigo, soy yo.
Y... ¿sabes de dónde brotó ese torrente? De mi interior. Únicamente de mí.
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Recuerdos.
sábado, 28 de diciembre de 2013
Digamos que ya no te necesito.
Ya no planeo tu vida conmigo, vivo mi vida sin ti.
Si yo era
una niña... ¿qué iba a saber yo del amor? ¿Qué iba a saber de pulsaciones
aceleradas, de deseos, de castillos en el aire, de besos bajo las estrellas?
¿Qué iba a saber yo de medias naranjas, de agotadoras esperas, de noches
efímeras? No sabía nada. Claro que no.
Pero ahora,
ahora que pusiste hasta la última gota de tu sangre en conseguirlo, ahora no sé
qué es el amor, pero ya sé qué es el desamor. Ahora sé que la persona a la que
amas puede hacerte daño, más daño del
que nunca te atreverías a imaginar. Daño de ése que sólo pensarlo te hace
estremecer. Esa persona que acalló a tu corazón y quemó los naipes con los que
construiste castillos, tan bellos que harían llorar a las estrellas, esas que
también te empeñaste en apagar. Esa persona que te exprimió hasta hacerte creer
que las medias naranjas no eran más que invenciones, cuentos para ilusos, que
volvió del revés tu tiempo y tu espacio, y se marchó dejando la ecuación sin
resolver.
Ahora...
ahora sé que soy libre, que te veo y lo único que queda de los sentimientos que
un día te pertenecieron, es un dolor sordo, como un peso en el alma y en la
conciencia, gritándome a mí misma lo estúpida que fui al creerte. Ahora sé que
no necesito ninguna mitad, que soy una naranja entera, y como tal voy a ser
feliz, empezando por perseguir algo más que ilusiones. Perseguiré algo más que al
viento entre los árboles o a la inspiración en un viaje de autobús. Perseguiré
mis sueños, y eso es lo único que me importa.
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domingo, 20 de octubre de 2013
Hasta siempre, supongo.
Y es que ahora es cuando me doy cuenta de que todo es perecedero, que todo lo que viene, se va, y que lo que ayer parecía infinito, hoy ya no existe.
No sé si estar agradecida por que tu recuerdo se vaya marchitando, lentamente, igual que las hojas en otoño. Sin prisa pero sin pausa. Sólo sé que a cada paso que me alejo de ti veo nuevos horizontes, nuevas caras, y esa sensación de libertad que me recorre como cuando dejo que el viento me despeine, juegue con mi pelo y me diga de nuevo: eres libre de cambiar tu destino, es más, ese destino nunca ha existido. Yo juego contigo. Pero juego a tu favor. Igual que el tiempo.
Ahora, a cada paso que doy, tal y como un buen amigo me dijo, sin prisa pero con pies de plomo; a cada pequeño pasito que avanzo, veo cómo la vida me devuelve esa mágica sensación de sentirme libre, viva y feliz de nuevo.
¿Y qué más da si recorro este camino sola o acompañada? Todo lo que tengo que hacer es recorrerlo. Y seguir caminando.
No sé si estar agradecida por que tu recuerdo se vaya marchitando, lentamente, igual que las hojas en otoño. Sin prisa pero sin pausa. Sólo sé que a cada paso que me alejo de ti veo nuevos horizontes, nuevas caras, y esa sensación de libertad que me recorre como cuando dejo que el viento me despeine, juegue con mi pelo y me diga de nuevo: eres libre de cambiar tu destino, es más, ese destino nunca ha existido. Yo juego contigo. Pero juego a tu favor. Igual que el tiempo.
Ahora, a cada paso que doy, tal y como un buen amigo me dijo, sin prisa pero con pies de plomo; a cada pequeño pasito que avanzo, veo cómo la vida me devuelve esa mágica sensación de sentirme libre, viva y feliz de nuevo.
¿Y qué más da si recorro este camino sola o acompañada? Todo lo que tengo que hacer es recorrerlo. Y seguir caminando.
sábado, 4 de febrero de 2012
Siguiéndote entre la niebla.
"Y aquí estoy de nuevo, perdida en el largo camino de vuelta a casa... nunca imaginé que había llegado tan lejos."
Se miró al espejo mientras ponía una mueca de desagrado en su preciosa cara de porcelana. ¿Qué era lo que estaba mal? ¿Qué la deprimía y dejaba aniquilada su débil mente?
Todos quienes la rodeaban vivían por y para ella, no le faltaba de nada, ropa, joyas, cariño, belleza... ¿Qué era entonces lo que la atormentaba? Nadie lo sabía, ya que en nadie confiaba lo suficiente como para contarle sus tormentos.
Desde el exterior tan sólo se apreciaban las lágrimas, esa tristeza reflejada en sus ojos y en su triste sonrisa, esa sonrisa con la que trataba de demostrarle al mundo que no estaba mal, que era tan feliz como había sido siempre.
Pero a veces las muestras de felicidad tienen grietas, grietas que muestran el verdadero interior. Grietas que acaban derrumbando edificios, vidas y personas enteras. Grietas que cada día llegan más lejos y hacen más daño.
La princesa está triste, ¿por qué será?
domingo, 17 de abril de 2011
Desahogos 3.
Está bien, quizás deba admitir que te sigo recordando. Pero recordar no es lo mismo que amar.
Recordar para mí, ahora mismo significa que te echo en falta, que me acuerdo de los buenos ratos que pasamos juntos, y que quizá fui tan imbécil de decirte que si sabiendo que nunca te amé. No te amé, pero te quise. Como amigo. Me confundí, a lo mejor es demasiado tarde para decir que lo siento en un lugar donde no lo vas a leer, pero lo siento.
Siento haber jodido un tiempo de tu vida, no te merecías que te hiciera lo que te hice, que jugara contigo... No merecías lo que un "si" que debía ser un "no" trajo a tu vida.
Problemas. Problemas y más problemas. Es demasiado difícil fingir un amor que no se siente... Para quien desea ser amado una amistad se hace demasiado poco. Lo sé y por ello lo siento, pero di el máximo de mí.
Lo siento si mis defectos son tan grandes, si no supe como avanzar o si simplemente no estuve por la labor de seguir.
Nadie es perfecto. Yo no soy perfecta.
sábado, 31 de julio de 2010
Elegí morir...
Tuve en mis manos la elección. Pude elegir el olvidarme de tí o seguir viviendo en tu recuerdo; muriendo lentamente cada vez que evocaba tu imagen, tu voz, tu tacto...
Elegí amarte por siempre. Elegí enterrarme en vida. Elegí morir sin piedad.
Elegí amarte por siempre. Elegí enterrarme en vida. Elegí morir sin piedad.
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Recuerdos.,
Sueños.
martes, 6 de abril de 2010
Consideradme muerta otra vez.
Pensaba que ya todo había acabado, que no me importaban nada pero...
fue ver el follón que se armó por la tele y PLOOOOOOOF!
He vuelto a caer en la espiral.
Señoras, señores, a pesar del riesgo de parecer una niñata histérica y estúpida, he vuelto a amar a Tokio Hotel.
Ahora dejo la veda abierta para criticar/apoyar/ simplemente no decir nada en concreto mediante los comentarios.
fue ver el follón que se armó por la tele y PLOOOOOOOF!
He vuelto a caer en la espiral.
Señoras, señores, a pesar del riesgo de parecer una niñata histérica y estúpida, he vuelto a amar a Tokio Hotel.
Ahora dejo la veda abierta para criticar/apoyar/ simplemente no decir nada en concreto mediante los comentarios.
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Cosas que no vienen a cuento.,
Recuerdos.
domingo, 14 de marzo de 2010
17.
Por todo felicidades, habrá un lo siento.
Por todo abrazo, habrá una lágrima.
Por todo regalo, un recuerdo.
Hoy él cumpliría 17 años. Él nunca llegó a esa edad.
Nosotros nunca llegaremos a olvidarle.
Por todo abrazo, habrá una lágrima.
Por todo regalo, un recuerdo.
Hoy él cumpliría 17 años. Él nunca llegó a esa edad.
Nosotros nunca llegaremos a olvidarle.
viernes, 8 de enero de 2010
...

" Y al doblar la esquina, con las esperanzas de volver a ver su rostro perdidas, la encontró.
La estuvo observando largamente, observando como las lágrimas bajaban por sus rosadas mejillas, observando como apretaba los puños en un gesto de sufrimiento, como intentaba ralentizar su respiración mientras seguía llorando...
No era capaz de aceptar que todas esas lágrimas, la culpa de que ella estuviese sola, abandonada y llorando, fuese suya. No podía ser que hubiese roto los sueños y las ilusiones de lo que más amaba en este mundo..."
Y no sé si este fin de semana me volveré completamente loca o tendré un pequeño respiro, solo sé que necesito oír su voz, aunque vuelva a sufrir, otra vez.
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