Quizá cometiste un error al pensar que era diferente. Ni siquiera yo sé cómo soy, ¿cómo vas a saberlo tú?
Lo que me molesta es que me lo digas con ese tono decepcionado. Ser de una manera u otra no tiene por qué decepcionar a nadie. Es más, si ni siquiera me conoces como me has demostrado una y mil veces, no sé a que viene enfadarte por no conocerme. No tiene sentido. Nada tiene sentido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Encontraste el camino entre el aroma?