lunes, 21 de noviembre de 2011

Cuando la mayor de las dudas te asalta.

¿Y cuál es la decisión correcta cuando no es ni blanco ni negro, sino todo lo contrario?
Indecisión, por todas partes. ¿Toma de decisiones? No es mi fuerte, se nota.
¿Cómo puedo ser tan indecisa y haber llegado hasta aquí? Bueno, creo que la respuesta es fácil: dejando que las cosas siguieran su curso y cualquier otro decidiera por mí. Y ahora, que quien debo decidir soy yo, que hago con mi vida: ¿arriesgo todo y me lanzo de cabeza a lo que puede suponer mi felicidad a la par que mi derrota, o me quedo quieta esperando que las cosas se solucionen por sí solas como si yo tan sólo formase parte del público en mi vida?
Es difícil tomar decisiones cuando la más nimia duda consigue bloquearte, pero he de hacerlo. Por mi bien, por el suyo y por el de todo el mundo.
Y ahora la gran pregunta, ¿qué hago?

domingo, 13 de noviembre de 2011

& una vez más estoy aquí, llorando.

Vacíos existenciales que hacen que nos demos cuenta de nuestra fragilidad. ¿Por qué este miedo a perder lo que conozco y lo que quiero? Supongo que ese temor es tan humano como sentir, reír, VIVIR.
Pero no es lo mismo convivir con una sensación de tristeza o alegría que con miedo. Sé que soy cobarde, pero eso no es nuevo. Por favor, no os vayáis, nunca.
Puede que sea un deseo egoísta tratar de conservar aquello que amamos, pero entonces, soy egoísta y quiero serlo. No me faltéis nunca.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Dime cuantas veces por mi culpa tú lloraste.

Es todo tan difícil... Ansiaba esta nueva vida para poder alejarme de todo lo que conocía, pero no he sido capaz. Me cuesta integrar ambas vidas. Y no quiero separarme de mi antigua vida.
No sé, no soy capaz de olvidar todo lo que he vivido, porque en estos últimos dos años he sido FELIZ. Nunca había sido tan feliz, con sus momentos buenos y malos, pero han sido mis mejores años. Y este puto año no pinta igual de bien. No, no es lo mismo.
Echo de menos sentir la atención de la gente sobre mí, a mis amigas, podría decirse que echo de menos hasta a mi ex, pero eso ya sería mentir (y no poco).
Odio tener que empezar de cero, justo cuando mejor estaba... Vida, eres una puta.
Tengo ganas de llorar y la verdad es que no tiene una causa justificada... ¿Él? Quizá... Pero no, no lo sé. No puedo decidir por los dos, y no soy capaz de hablarlo con él. Es todo demasiado confuso, no entiendo nada y siento que estoy perdida (otra vez). Me pierdo, y cuando pienso que he encontrado el puto camino correcto, la vida me da la bofetada y me quita todo lo que conseguí. Y me toca volver a empezar, sin ganas, sin fuerzas, sin ánimo para nada. A veces pienso que soy una maripenas, otras soy la chica más feliz del mundo... Esto no tiene sentido. Necesitaba escribir y no hago más que poner idioteces, pero es lo que se me pasa por la cabeza, lo siento si no me entiendo ni yo misma. Estoy buscando a alguien que lo haga, y cuando le encuentre, no voy a dejar que ni la vida ni la mismísima muerte me lo arrebaten. NUNCA.