Pasan los días. Y pasan, y pasan. Y tú sigues tan lejos. Tan inalcanzable.
Tan perfecto.
Sigo pensando que quizás todo esto ha sido mi culpa, pero cada día estoy menos segura. Y lo siento si en verdad ha sido mi culpa, pero ya te lo dije: "el cerebro no controla los sentimientos".
Tengo a mi corazón y a mi cabeza en plena lucha, y tú deberías ser el árbitro. Y no vienes. Y te echo de menos. Y cada día más. Y cada día peor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Encontraste el camino entre el aroma?