Y siento cómo mi corazón palpita, cada vez más fuerte, latiendo con cada aliento como si quisiera escaparse de mi pecho.
Y noto cómo mi cerebro lo empuja, cada vez más adentro, casi atravesando mi cuerpo para encogerlo y hacerlo pequeño.
Y sé que yo estoy en el medio, vigilando la batalla, sufriendo a cada golpe, llorando cada vez que uno de los dos gana.
Y ya estamos otra vez, como siempre, se libra una batalla en mi interior y yo tan sólo soy capaz de quedarme quieta, sentada, llorando en silencio a contemplarla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Encontraste el camino entre el aroma?