sábado, 9 de julio de 2011

Pagando cuentas atrasadas.

A lo mejor pensé que era indestructible, que mi forma de ser no podía tener fallos, que era una máquina perfectamente creada y engrasada para arrasar. Pues no. Me equivoqué, lo admito, y ahora es cuando me doy cuenta de lo débil que soy.
Dependo de otra persona para ser feliz, dependo de unas metas y unos objetivos a conseguir para poder enfocar mi vida, como si no supiese vivir sin estar haciendo algo o tratando de conseguir algo.
Llevo demasiado tiempo sin objetivos, y es ahora cuando me doy cuenta, por mal que me pese, que estoy perdida, agotada, cansada, extraviada... Y aunque quiero salir no sé donde está la salida, no sé que tengo que hacer para recuperar mis objetivos y mi vida, no tengo ni idea de como he llegado a este punto, pero es que tampoco sé como salir de él.