¿Cuántos golpes más necesito para despertar? ¿Cuantos moratones más caben en mi cuerpo?
Necesito una tregua. Necesito aire fresco, respirar y dejar que todo pase. Que todo resbale. Hasta que nada importe. Hasta que ya nada duela.
Si hay algo que odie, es el dolor. Las lágrimas. Sufrir. Pero, ¿sabes qué es lo que más odio aún? Que ni siquiera te des cuenta. Estoy muriendo aquí, desangrando mi corazón a base de lágrimas, vaciando todo lo que llevo dentro. Y tú no te das cuenta. Nunca te das cuenta.
Y eso duele. Vaya si duele.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Encontraste el camino entre el aroma?