¿Sabes lo que duele tener que recordar cada momento? ¿Cada vez que hablamos, cada vez que nos abrazábamos, cada beso, cada momento...? ¿Sabes lo difícil que resulta olvidar esos malditos ojos verdes que tengo clavados en la retina? Cada vez que cierro los ojos, ahí están; cada vez que trato de olvidarte, ahí estás.
Vuelvo a presenciar una lucha entre corazón y mente, vuelvo a presenciar una lucha interna en la que no soy capaz de reaccionar. Quiero volver a elevar esos muros, volver a no sentir, a no pensar, a no querer ni reaccionar ante tu presencia. Llegaste, volviste todo del revés, y me olvidaste. ¿Sería fácil mandar todo a la mierda? No. No porque mi corazón no quiere, porque mi corazón me pide que siga luchando, que aún no todo está perdido, que todo tiene arreglo... Muchas grandes personas pasaron a la historia por seguir a su corazón ignorando lo que su mente les gritaba, tratando de conseguir sus sueños aun cuando todo estaba en su contra.
Pero lo siento, no soy ese tipo de persona. Tan sólo soy capaz de llorar, de recordar los momentos que vivimos juntos, y tratar de hacerle caso a mi cabeza. De acallar el corazón. De ilusionarse con otra persona aún cuando tu mirada me persigue. No sé si seré capaz de olvidarte amor, sólo sé que quiero intentarlo. Porque creo que merezco más. Creo que merezco más que una eterna espera. Creo que merezco ser FELIZ.