martes, 23 de abril de 2013

Gracias.

Hace mucho que no me sentía con tantas ganas de escribir... supongo que la inspiración es caprichosa, que cuando se es razonablemente feliz no necesitas de un escape para tus inquietudes.

Pero el papel me llamaba, otra vez, como siempre. Al fin y al cabo siempre quedamos él y yo. Por muy malos tiempos que corran, siempre esta ahí para acogerme, para escucharme y recordarme que ningún mal es tan grande como lo pintan.

Hace mucho que no recordaba estar tan bien, conmigo misma y con los demás. Hace tiempo que no escribía para mí. Pero ahora tengo una cosa por segura, por muy mal que vaya todo, por mucho que las negras nubes consigan tapar el sol, siempre vendrán tiempos mejores. Tras la tormenta siempre escampa. Y para mí está escampando. Las cosas van cada vez mejor y, aunque se me hace extraño decirlo, soy lo más próximo a la felicidad que he sido en mucho tiempo.

Y todo gracias a mi enano, a esas personas que están ahí pase lo que pase, para evitar mis caídas y no simplemente para tratar de levantarme. Me falta vida para daros las gracias a todos. Pero desde aquí os lo digo: gracias por hacer esta vida algo que vale la pena vivir. Vosotros sois mi luz, mi sol, mi rayito de luz que cuanto me descuido brilla con tanta fuerza que es capaz de cegarme.

Vosotros habéis sido mi salvavidas, y ahora sois mi esperanza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Encontraste el camino entre el aroma?