Hacía tiempo que no tenía un día tan bueno como hoy. Sinceramente, hacía tanto tiempo que no me levantaba de la cama y pensaba Hoy va a ser un buen día que ya había olvidado lo que se sentía.
Pero hoy no ha sido así, hoy me he levantado y no sé cómo ni porqué estaba de buen humor, decidida a que todo lo que pasara hoy sería bueno. Y así ha sido. Simplemente ha sido un día... perfecto.
También ha sido perfecto porque me he dado cuenta de mi situación, y de cómo funciona todo ésto. Porque he decidido que, aunque desmontes mis esquemas, aunque derribes ese muro de cristal que me protege y me proporciona un poco de cordura cuando me pongo a recordar tu piel; estoy decidida a que, cada vez que lo tires abajo, volveré a reconstruirlo. Con la misma paciencia con la que Kvothe construyó su vida y perseveró en sus sueños.
Puedes romperme, tirarme al suelo con todo lo que ello conlleva, pero me levantaré. Me levantaré y recompondré el muro tan bien como sea capaz. Iré probando hasta dar con la argamasa que no puedas destruir. Me blindaré de ti, de tus miradas indiscretas y de aquellas caricias que un día me dedicaste. Me blindaré de tus palabras y de tu esencia. Puedes derribar ese muro cuantas veces quieras... lo reconstruiré tantas como sea necesario... seré mi propia Kvothe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Encontraste el camino entre el aroma?