viernes, 18 de abril de 2014

1904.

Anoche volviste a aparecer en mis sueños. Como la señal que precedía a este 19. Como una pesadilla.

Volviste a abrazarme. Me besaste y te fuiste. Huyendo de algo, del pasado, del futuro... no lo sé.

¿Y sabes qué? Que me da exactamente igual. Porque ya hace un año, porque las heridas ya están más que curadas, porque queda más que claro que fuimos, pero nunca jamás seremos... Y porque los sueños, sueños son.