sábado, 31 de julio de 2010

Elegí morir...

Tuve en mis manos la elección. Pude elegir el olvidarme de tí o seguir viviendo en tu recuerdo; muriendo lentamente cada vez que evocaba tu imagen, tu voz, tu tacto...

Elegí amarte por siempre. Elegí enterrarme en vida. Elegí morir sin piedad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Encontraste el camino entre el aroma?