Si, sé interpretarlas, pero no soy capaz de seguirlas. Eso no es ser tonta, eso es ser cobarde. Y sé que si sigo así voy a seguir perdiendo oportunidades, persigo sueños que cuando podrían cumplirse mando a tomar por culo por ser así de cobarde.
A veces pienso que soy gilipollas, otras veces simplemente lo creo.
Y ahora, que voy a empezar una nueva vida lejos de todo lo que me rodea ahora, que voy a irme lejos y a poder empezar de cero, sé que mi exterior va a cambiar, que lo que me rodea va a dejar de ser lo que conozco y se va a transformar, pero mi forma de ser no.
Es frustrante. Sé cual es el problema, sé como solucionarlo pero no hay huevos.
Creo que tengo derecho a llamarme gilipollas a mí misma. Si, él vino, pudo haber sido todo lo que he buscado todo este tiempo. Y como soy idiota lo he dejado escapar. Otra vez. Otro tren perdido. A este paso no voy a conseguir encontrar a nadie, pero es que nadie es capaz de comprenderme.
Me siento dominada por mi pasado, no es bueno, lo sé, pero estoy dominada por él. No puedo evitarlo, es mi pasado, mi pasado es lo que determina mi presente y mi futuro. Y mi pasado de camino de rosas tiene poco. Huyo de los hombres y no es por capricho.
No sé si alguien leerá esto y si en caso de leerlo lo entenderá. He tenido mejores entradas, lo sé, pero estoy dejando fluir lo que pienso. No puedo ser más sincera. Sé lo que pasa y por qué pasa. No puedo influir en ello, solo se como debería solucionarlo en teoría, pero algo me impide hacerlo y sé que es. Lo que no sé es como enfrentarme a ello.
Odio ser una marioneta de mi pasado. De ese puto pasado que me ha condicionado siempre y que me robó la sonrisa que debía tener ahora en mis labios, con él, con mi felicidad andante y siendo por fin lo que siempre he querido ser: lo más próximo a la felicidad.
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