El amor es real. Mejor dicho, es realista. No escogemos a quien queremos o de quien nos enamoramos, pero tenemos la oportunidad de relacionarnos con quien queremos, y es más posible enamorarse de un conocido que de un perfecto desconocido.
Y a veces ni siquiera pensábamos que un conocido podría ser quien nos hacía falta, que ESE conocido era a quien andábamos buscando. ¿Y qué mas da si ese conocido tiene fallos? No tiene un cuerpo perfecto, no tiene la edad que se supone debería tener la persona con la que esté, no es perfecto para mucha gente... Pero las imperfecciones son las que nos hacen perfectos. Perfectos por ser humanos, perfectos por ser reales... perfectos porque si no tuviesemos defectos no seríamos más que máquinas, robots, no podríamos ser personas con corazón que sienten, sufren y se equivocan.
Y puede que el amor no exista o que no lo queramos reconocer, pero creo en el cariño, en la costumbre, la confianza y la amistad. Y contra eso nadie puede hacer nada. Ni el más pintado.
Si hay cariño, mucha confianza y amistad y la suficiente madurez para saber que aunque a veces nos sintamos agotados de estar siempre con una misma persona es esa persona y ninguna otra la que nos hace feliz, todo puede ser posible.
Por que el amor es realista, pero nosotros debemos serlo también. El amor se esconde en cualquier parte... ¿y por qué no en él?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Encontraste el camino entre el aroma?