miércoles, 12 de mayo de 2010

¿Escuchas mi alma gritar?

Heey. Sé que llevo desaparecida un tiempo pero estoy de exámenes, es la putada del estudiante x.x
La verdad es que no sé muy bien que contar hoy, porque me apetece poner en "práctica" un ejercicio que hicimos en la clase de filosofía hace un par de días pero no se muy bien como expresarlo. Bueno, qué mas dá, lo intento :)

Todos hemos oído noticias (desgraciadamente) sobre el maltrato, sobre la violencia de género. Al igual que todos tenemos en mente insultos para el agresor, tenemos también claros los slogans que los organismos correspondientes hacen llegar a todas las mujeres. "Denuncia." "Saca tarjeta roja al maltratador." "Llama al 016 si estás en una situación de violencia de género."
Vale, hasta ahí todo el mundo lo tiene claro, pero el ejercicio que llevamos a cabo fue más o menos el siguiente.

Un hombre Y maltrata a una mujer X. Estamos comiendo y oímos la noticia. Nos sienta mal, obviamente a nadie le gusta oir eso, pero seguimos con nuestra vida normal. Si nos preguntaran por nuestra opinión en el caso seguramente diríamos algo tipo: la mujer tiene que denunciar, el tío es tal, blablabla. Cada uno en su casa y dios en la de todos. Sólo uno mismo sabe lo que diría.

Pero ahora pensemos que el hombre Y maltrata a la mujer X. Pero la mujer X somos nosotras. Tú. Yo. Quien lo lea, vamos. ¿Es tan fácil descolgar el teléfono y llamar? ¿Es tan fácil VER que estás siendo maltratada? No.
La ayuda a las maltratadas no debería consistir sólamente en un número de teléfono y el rechazo social al maltratador. Una mujer maltratada, para empezar, depende emocionalmente de ese "hombre". Si depende económicamente, aún peor.
También puede que sienta vergüenza de reconocer los hechos, pero lo "normal" sería que busque excusas al comportamiento de Y. Busca excusas. El hombre Y le hace creer que ella tiene la culpa de que le pegue, o aún peor, que lo normal es que le pegue, le grite...

Con esto quiero llegar a la conclusión de que la sociedad debería implicarse más que dando un número de teléfono a las víctimas. Ojalá para ellas fuera tan simple como levantar el teléfono y marcar.

1 comentario:

  1. Libertina ha vuelto, babe :D. Cerré mi otro blog y tengo uno nuevo (bueno, hace ya que lo tengo xD).

    Es difícil dar el zapatazo cuando para ti el maltrato, sea de la índole que sea, se convierte en algo normal. No le deseo a nadie encontrarse en esa situación.

    Te sigo, moza :).

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